¿Cuántos pasos necesita un cliente para comprar desde un mensaje? Si la respuesta es más de tres, estás perdiendo conversiones.
Eso es exactamente lo que Nespresso entendió — y lo que los llevó a apostar por el RCS como canal de performance.
El problema que todos conocen
La atención es el recurso más escaso del marketing moderno.
Los usuarios reciben decenas de mensajes al día. La mayoría los ignoran. Y los pocos que abren, raramente completan el camino hasta la compra: un clic lleva a un sitio, el sitio pide navegación, la navegación genera fricción… y la fricción mata la conversión.
El SMS tradicional informa. Pero no convierte.
RCS: cuando el mensaje se convierte en experiencia
El RCS (Rich Communication Services) no es solo una versión mejorada del SMS. Es un canal capaz de integrar contenido visual, interacción y personalización dentro de la bandeja de entrada del usuario.
Dicho de otra forma: lleva la experiencia del e-commerce al lugar donde el usuario ya está.
En el caso de Nespresso, eso se tradujo en resultados concretos:
- Productos presentados con imágenes y tarjetas enriquecidas directamente en el mensaje
- Botones de acción (CTAs) que aceleran la decisión de compra
- Recomendaciones personalizadas según el perfil de cada cliente
- Un flujo de compra que elimina pasos innecesarios
El usuario no necesita salir del mensaje para avanzar. Explora, elige y actúa — todo en el mismo espacio.
Del clic al carrusel: los formatos que hacen la diferencia
Parte del éxito de Nespresso está en saber qué formato usar y cuándo.
El RCS ofrece un ecosistema de mensajes diseñados para reducir fricción:
- Tarjetas enriquecidas — combinan imagen, texto y opciones de interacción en un solo bloque visual
- Carruseles — permiten mostrar múltiples productos en un único impacto, sin abandonar la conversación
- Mensajes conversacionales — abren espacio para interacción bidireccional en tiempo real
- Multimedia — integran video y contenido dinámico para capturar la atención antes de que se pierda
El resultado no es un mensaje más elaborado. Es una experiencia de compra dentro de la mensajería.
Menos pasos. Más conversión.
El flujo tradicional se veía así:
Mensaje → clic → sitio → navegación → producto → compra
Con RCS, Nespresso lo redujo a:
Mensaje → interacción → decisión
Ese cambio parece simple. En métricas de engagement, CTR y conversión, no lo es.
El canal es solo el inicio
El RCS bien ejecutado depende de algo más que tecnología: depende de activar el mensaje correcto, para la persona correcta, en el momento adecuado.
Ahí es donde entra Siprocal.
A través de segmentación avanzada por comportamiento digital, geolocalización y uso de dispositivos, Siprocal conecta el potencial del RCS con datos reales de audiencia. Campañas cross-device, activación de first-party data, estrategias de retargeting — todo pensado para que cada mensaje forme parte de una jornada coherente y medible.
El RCS deja de ser un canal de mensajería. Pasa a ser una extensión de tu estrategia de medios.
El futuro de la mensajería ya llegó
Nespresso no inventó el RCS. Pero sí demostró lo que es posible cuando se usa con intención estratégica.
La mensajería dejó de ser un canal de notificación. Hoy es un espacio de interacción, descubrimiento y conversión — y las marcas que lo entiendan primero tendrán una ventaja real.
El desafío no es tecnológico. Es de mentalidad: dejar de pensar en el mensaje como el final del recorrido y empezar a verlo como el inicio de una experiencia.
Las marcas que hagan ese cambio no solo van a comunicar mejor. Van a convertir más.






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